La historia de Git: la respuesta de Linus Torvalds a la crisis de BitKeeper

En 2005, el desarrollo del kernel de Linux atravesó una crisis que pudo haber frenado uno de los proyectos de software libre más importantes de la historia. Durante años, Linus Torvalds y parte de la comunidad del kernel habían utilizado BitKeeper, una herramienta propietaria de control de versiones distribuido que funcionaba bien para un proyecto enorme, descentralizado y con miles de contribuciones procedentes de todo el mundo.

El problema no era técnico, sino filosófico y operativo. BitKeeper era una herramienta cerrada, cedida bajo condiciones especiales para proyectos open source. Cuando esa relación se rompió, Torvalds decidió no volver a depender de una herramienta que otro podía retirar. Su respuesta fue crear una nueva. En apenas unos días nació Git, el sistema de control de versiones que hoy sostiene buena parte del desarrollo moderno de software.

Antes de Git: parches, correos y mucho trabajo manual

Para entender la importancia de Git hay que volver al estado del desarrollo del kernel de Linux a comienzos de los años 2000. Linux ya no era un proyecto universitario pequeño. Se había convertido en una pieza central de servidores, infraestructuras de Internet, sistemas embebidos y, años después, también de Android y de buena parte del ecosistema cloud.

El problema era cómo coordinar a tantos desarrolladores. Durante mucho tiempo, los cambios se enviaban como parches por correo electrónico. Los mantenedores revisaban esas contribuciones, las integraban, las rechazaban o las reenviaban. Era un sistema artesanal que funcionaba porque la comunidad tenía disciplina, pero no era fácil de escalar.

Las alternativas existentes no convencían a Torvalds. CVS era el sistema dominante durante años, pero arrastraba limitaciones importantes. Subversion intentó modernizar ese enfoque, pero seguía siendo centralizado. Para Torvalds, el kernel de Linux necesitaba algo distinto: un sistema distribuido, rápido, capaz de manejar ramas y fusiones sin convertir cada operación en una pesadilla.

Ahí apareció BitKeeper, desarrollado por BitMover. Era distribuido, rápido y encajaba mejor con la forma de trabajar del kernel. Linus Torvalds lo adoptó en 2002 pese a las críticas de una parte importante de la comunidad del software libre. Richard Stallman y otros defensores del software libre criticaron con dureza que el proyecto Linux dependiera de una herramienta propietaria.

Torvalds defendía una postura pragmática: BitKeeper funcionaba y permitía desarrollar el kernel con más velocidad. Durante un tiempo, tuvo razón. El desarrollo se volvió más ágil y la herramienta resolvía problemas reales. Pero la dependencia de una solución cerrada tenía un riesgo evidente: el permiso de uso podía desaparecer.

La ruptura con BitKeeper

La relación se quebró en abril de 2005. BitMover decidió dejar de ofrecer la versión gratuita de BitKeeper para proyectos open source después de una disputa relacionada con ingeniería inversa del protocolo. El episodio suele vincularse a Andrew Tridgell, conocido por su trabajo en Samba, que investigó cómo interactuar con los metadatos de BitKeeper sin usar el cliente oficial.

Para BitMover, aquello amenazaba su modelo de negocio. Para la comunidad Linux, la consecuencia fue inmediata: el proyecto se quedaba sin la herramienta que había usado durante tres años para gestionar el desarrollo del kernel.

Torvalds reconoció entonces que había que buscar alternativas. En un mensaje recogido por LWN, describió la vida sin BitKeeper como un mundo “gris y desolado”. La frase resumía bien el momento: no había una opción existente que encajara con las necesidades del kernel. Pero aquella semana de aparente bloqueo no fue solo una pausa. Fue el inicio de Git.

Diez días para cambiar el desarrollo de software

El primer commit de Git fue realizado por Linus Torvalds el 7 de abril de 2005. GitHub recordó en 2025, coincidiendo con el vigésimo aniversario del proyecto, que Torvalds escribió Git en unos 10 días tras perder el acceso a BitKeeper. En ese primer commit ya había suficiente código como para que Git empezara a gestionarse a sí mismo.

La velocidad con la que nació Git no debe confundirse con improvisación. Torvalds tenía muy claro lo que quería construir. Git debía ser distribuido, extremadamente rápido y fiable. Cada desarrollador debía tener una copia completa del repositorio. No podía existir un servidor central cuya caída, bloqueo o retirada paralizara el proyecto. La historia de BitKeeper quedó convertida en principio de diseño: nadie debía poder revocar el acceso al historial de trabajo de una comunidad.

También era fundamental la integridad. Git usa hashes criptográficos para identificar objetos y commits, de forma que alterar la historia deje rastro. La confianza no se basa únicamente en permisos o contratos, sino en la propia estructura de los datos.

FechaHito
1991Linus Torvalds inicia el proyecto Linux
2002El desarrollo del kernel adopta BitKeeper
Abril de 2005BitMover retira la licencia gratuita de BitKeeper para proyectos open source
7 de abril de 2005Torvalds realiza el primer commit de Git
2005Junio C Hamano asume el mantenimiento principal de Git
2008Nace GitHub, construido sobre Git
2016BitKeeper se publica como open source bajo licencia Apache 2.0
2018Microsoft compra GitHub por 7.500 millones de dólares

Tras crear la base inicial, Torvalds cedió el mantenimiento de Git a Junio C Hamano, que se convirtió en una figura clave para convertir aquella herramienta nacida de una crisis en un proyecto sólido, estable y ampliamente adoptado.

GitHub convirtió Git en una cultura

Git ya era importante para el kernel de Linux, pero su impacto se multiplicó con la llegada de GitHub en 2008. La plataforma no inventó Git, pero hizo algo igual de decisivo: convirtió el control de versiones distribuido en una experiencia social y colaborativa.

Las ramas, los forks, las pull requests, las revisiones públicas, los issues y los perfiles de desarrollador ayudaron a crear una nueva cultura de colaboración. Git dejó de ser solo una herramienta de bajo nivel para convertirse en el centro del trabajo diario de millones de programadores.

En 2018, Microsoft anunció la adquisición de GitHub por 7.500 millones de dólares en acciones. La operación simbolizó hasta qué punto Git se había convertido en infraestructura crítica para la industria del software. La empresa que durante años había sido vista con recelo por parte de la comunidad open source compraba la mayor plataforma de colaboración de código construida sobre una herramienta nacida en el entorno Linux.

GitHub anunció en enero de 2023 que había superado los 100 millones de desarrolladores en su plataforma. La cifra no equivale a todos los usuarios de Git del mundo, porque Git también se usa en GitLab, Bitbucket, entornos privados, empresas, universidades y servidores propios. Pero sirve para dimensionar el impacto de la herramienta: Git se ha convertido en el lenguaje común del desarrollo moderno.

BitKeeper llegó tarde al mundo open source

La ironía histórica es evidente. BitKeeper, la herramienta cuya retirada empujó a Torvalds a crear Git, terminó publicándose como open source en 2016 bajo licencia Apache 2.0. Para entonces, Git ya había conquistado la industria. BitKeeper llegó tarde a la apertura y nunca recuperó relevancia comparable.

Su papel en la historia, sin embargo, fue importante. BitKeeper demostró que el control de versiones distribuido era el camino adecuado para proyectos grandes y descentralizados. También enseñó una lección más dura: si una comunidad abierta depende de una herramienta cerrada, su continuidad queda condicionada por decisiones externas.

Git nació precisamente para eliminar esa dependencia. No fue solo una herramienta técnica; fue una reacción arquitectónica a un problema de confianza. Por eso su éxito no se explica únicamente por su velocidad o su eficiencia. Se explica porque encajaba con la filosofía del desarrollo abierto: cada desarrollador conserva una copia completa, cada historial puede verificarse y ningún proveedor controla por completo el flujo de trabajo.

La venganza más productiva de la tecnología

Llamar a Git “venganza” puede sonar exagerado, pero ayuda a entender el espíritu de la historia. Torvalds no respondió a BitKeeper con una batalla legal ni con una campaña pública. Respondió programando. Construyó una herramienta que hacía innecesaria la dependencia que había provocado la crisis.

Veinte años después, Git es una pieza invisible pero esencial. Está detrás de proyectos open source, software empresarial, despliegues DevOps, integración continua, plataformas de IA, aplicaciones móviles, sistemas cloud y repositorios privados de todo tipo. Lo usan estudiantes, startups, grandes tecnológicas y administraciones públicas.

La historia de Git demuestra algo que va más allá de la programación: una crisis técnica puede convertirse en una oportunidad si obliga a repensar el sistema desde la raíz. BitKeeper resolvía un problema real, pero lo hacía bajo una condición frágil. Git resolvió el mismo problema con una premisa distinta: que el control debía estar distribuido.

En 2005, Linus Torvalds necesitaba una herramienta para seguir desarrollando Linux. Acabó creando una de las infraestructuras fundamentales del software moderno.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Linus Torvalds creó Git?

Linus Torvalds creó Git en 2005 después de que BitMover retirara la licencia gratuita de BitKeeper para proyectos open source. El kernel de Linux necesitaba una herramienta distribuida, rápida y fiable para gestionar miles de contribuciones.

¿Git se creó realmente en 10 días?

GitHub y varias fuentes históricas recuerdan que Torvalds escribió la primera versión funcional de Git en unos 10 días. El primer commit se realizó el 7 de abril de 2005 y el proyecto empezó a usarse rápidamente en el desarrollo del kernel.

¿Qué diferencia a Git de CVS o Subversion?

La gran diferencia es que Git es distribuido. Cada desarrollador tiene una copia completa del repositorio, con historial incluido. CVS y Subversion estaban basados en un modelo centralizado, menos adecuado para un proyecto global como el kernel de Linux.

¿Qué papel tuvo GitHub en el éxito de Git?

GitHub, lanzado en 2008, hizo que Git fuera mucho más accesible y social. Popularizó flujos como pull requests, forks, revisión de código pública e identidad profesional basada en contribuciones open source.

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