La ventana de integración de Linux 7.4, cerrada el 1 de noviembre de 2026 con la publicación de la primera versión candidata, ha acumulado 19.671 commits según el recuento de Phoronix, la cifra más alta registrada nunca en esa fase del desarrollo del kernel. Linus Torvalds la ha calificado de enorme y atribuye buena parte del crecimiento al flujo de trabajo desencadenado por herramientas de inteligencia artificial, aunque añade otras dos razones menos llamativas: que se espera que 7.4 sea la próxima versión con soporte extendido y un volcado masivo de cabeceras de registros de GPU de AMD.
Las claves de Linux 7.4 en 20 segundos
- El récord: casi 20.000 commits en la ventana de integración, frente a los 16.267 de Linux 7.3 y los 12.000-14.000 habituales durante años.
- El tamaño: el árbol de código ronda ya los 41,6 millones de líneas y suma casi medio millón de líneas de código efectivo en dos semanas.
- El porqué: trabajo impulsado por IA, expectativa de LTS y cabeceras de AMD que suponen un tercio del parche, según Torvalds.
- El calendario: 7.4-rc1 salió en fecha; si no hay retrasos, la versión final llegaría hacia el 20 de diciembre.
Casi 20.000 commits en dos semanas
La ventana de integración es el periodo de unas dos semanas en el que Torvalds acepta las novedades de los distintos subsistemas antes de pasar a la fase de estabilización con versiones candidatas. Michael Larabel, de Phoronix, ha comparado el número de commits de esa fase en todas las versiones desde Linux 3.1, publicada en 2011. Durante más de una década la cifra se movió casi siempre entre 10.000 y 14.000, con picos aislados como los 15.095 de Linux 4.9 o los 16.203 de Linux 6.7. En 2026 la curva ha cambiado de pendiente: 13.963 en 7.1, 14.395 en 7.2, 16.267 en 7.3 y 19.671 en 7.4.
El crecimiento no se limita a esa fase. Linux 7.3 fue la primera versión que superó los 20.000 commits en el ciclo completo, desde la versión anterior hasta la etiqueta estable, con 20.260. Linux 7.4 ha reunido casi esa misma cantidad solo en la ventana de integración, antes de empezar las semanas de correcciones.
En volumen de código, el árbol del kernel ha pasado de 41.019.555 líneas en la etiqueta de Linux 7.3 a 41.605.120 justo antes de 7.4-rc1, medidas con la herramienta cloc. Descontando comentarios y líneas en blanco, el código efectivo ha crecido de unos 30,96 a unos 31,42 millones de líneas, es decir, cerca de medio millón en dos semanas. Phoronix calcula que el árbol superará los 42 millones de líneas con Linux 7.5, ya en 2027.
Torvalds prefiere la avalancha ahora que en las rc
En el anuncio de 7.4-rc1, Torvalds admite que el motivo principal le parece evidente a estas alturas, pero lo interpreta como una buena señal. Explica que prefiere que el trabajo provocado por la IA entre durante la ventana de integración y no como una oleada de correcciones a lo largo de las versiones candidatas, y que espera que eso indique que esas correcciones se están incorporando al desarrollo normal en lugar de saturar la fase de estabilización. Lo considera un modelo más sano, aunque deja la valoración definitiva para cuando se vea cómo evolucionan las rc.
El propio Torvalds rebaja, sin embargo, la lectura de que todo se deba a la IA. Recuerda que parte del volumen responde a que muchos desarrolladores dan por hecho que 7.4 será la próxima versión LTS, algo que históricamente engorda las versiones de final de año. Y en cuanto al tamaño del diff, señala que un tercio entero del parche son desplazamientos de registros y máscaras de bits de GPU de AMD volcados en cabeceras, algo que ya ha ocurrido antes y que pide ignorar como ruido.
Ese matiz importa a la hora de leer el récord. El número de commits mide actividad, no calidad ni alcance funcional, y la atribución a la IA es una interpretación compartida por Torvalds y por Phoronix, no un recuento separado de qué parches se generaron con esas herramientas. Lo que sí está documentado es la presión sobre los mantenedores: en los últimos meses varios han descrito sentirse desbordados por informes de errores y parches generados con IA, y al mismo tiempo subsistemas como OverlayFS han recibido tandas de correcciones gracias a revisiones de código asistidas por IA.
Un filtro antirruido que chocó con VFIO
El ciclo ha dejado un ejemplo claro de los efectos secundarios de ese aluvión. Greg Kroah-Hartman preparó una opción, TAINT_FORCED_BIND, que marcaba el kernel como contaminado (tainted) cuando se usaba la interfaz de sysfs para vincular o desvincular manualmente un dispositivo de un controlador. La idea era filtrar informes de fuzzing en los que herramientas automatizadas asociaban dispositivos a controladores que no tenían nada que ver y reportaban como fallos situaciones que no se dan en ningún uso real. Se integró en 7.4 durante la primera semana de la ventana.
Para cualquiera que administre hipervisores, el problema era evidente: VFIO usa precisamente ese mecanismo de bind/unbind para separar un dispositivo PCIe del controlador del anfitrión y entregárselo a vfio-pci para pasarlo a una máquina virtual. Con la opción activa, cualquier servidor con passthrough habría acabado con el kernel marcado como contaminado en un flujo de trabajo completamente legítimo. Kroah-Hartman revirtió el cambio el 30 de octubre, describió VFIO como una bestia complicada en su forma de usar esa interfaz y dejó la cuestión para después de 7.4, probablemente con una propuesta alternativa de Uwe Kleine-König basada en driver_override.
Qué trae 7.4 y cuándo llegará
Entre las novedades que resume Phoronix figuran el soporte completo para los procesadores AMD Ryzen Zen 6, la nueva función PerfOpt para mejorar el rendimiento de IA en las gráficas integradas Radeon, HDMI 2.1 activado por defecto en AMDGPU, soporte para Intel IPU8 en los futuros portátiles Nova Lake, más habilitación de portátiles con Snapdragon X2, iomap con búfer opcional para ext4, un soporte básico para Apple M4 que todavía no está listo para usuarios finales, el SoC Google Tensor G5 y los Pixel 10, y compilaciones del kernel más rápidas. En el terreno de Rust, la versión incorpora unas 17.000 líneas nuevas con Zerocopy y pin-init, en el mismo momento en que Rust ha dejado de ser un experimento en el kernel.
Torvalds publicó 7.4-rc1 en la fecha prevista pese a haber estado de vacaciones, sin la semana extra que había dejado caer en el anuncio de 7.3. Con el ritmo habitual de siete u ocho versiones candidatas, Phoronix sitúa la versión final en torno al 20 de diciembre, lo que la convertiría en la LTS de 2026. Ninguna de las dos cosas es oficial todavía: la fecha depende de cómo vayan las rc y la designación LTS la confirman los mantenedores de las ramas estables cuando la versión ya está publicada.
Para los administradores, la consecuencia práctica no es tanto el récord como lo que anticipa. Si el volumen de correcciones sigue creciendo, también lo hará el ritmo de actualizaciones estables y de CVE que llegan a las distribuciones, una tendencia que ya ha llevado a Canonical a acelerar las actualizaciones del kernel de Ubuntu. Las versiones candidatas, como siempre, son para pruebas y no para producción.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos commits ha tenido la ventana de integración de Linux 7.4?
Según el recuento de Phoronix, 19.671 commits, la cifra más alta en la historia del kernel para esa fase. Torvalds habla de casi 20.000 frente a los 15.000 más habituales en los últimos ciclos.
¿El récord se debe solo a la inteligencia artificial?
No del todo. Torvalds cree que el trabajo impulsado por IA es la causa principal, pero señala también la expectativa de que 7.4 sea LTS y unas cabeceras de registros de GPU de AMD que ocupan un tercio del parche.
¿Cuándo se publicará Linux 7.4?
La primera versión candidata salió el 1 de noviembre de 2026. Si el ciclo sigue el ritmo habitual, la versión final llegaría hacia el 20 de diciembre, según las estimaciones de Phoronix.
¿Será Linux 7.4 una versión LTS?
Es lo que esperan muchos desarrolladores, porque suele serlo la última versión del año, pero todavía no está confirmado. La designación se hace oficial una vez publicada la versión estable.
Fuente: Phoronix






