Juan Ramón tiene 15 años, vive en Almería y trabaja en un proyecto que mezcla programación, hardware abierto y una idea muy concreta: crear una calculadora científica y gráfica open source que pueda costar una fracción de lo que valen algunos modelos comerciales. Su propuesta se llama NumOS y forma parte del proyecto NeoCalculator, una calculadora basada en el microcontrolador ESP32-S3 que aspira a competir con dispositivos como la HP Prime, la TI-84 Plus CE, la NumWorks o las Casio científicas más populares.
La ambición es llamativa, pero el proyecto no se queda solo en una página web con promesas. El repositorio público de NeoCalculator documenta arquitectura, hardware, hoja de ruta, aplicaciones previstas, problemas de integración resueltos y estadísticas de compilación. Según la documentación del proyecto, NumOS está construido desde cero en C++17, usa LVGL 9.x para la interfaz gráfica, una pantalla IPS ILI9341 de 320 × 240 píxeles y un ESP32-S3 N16R8 con 16 MB de flash y 8 MB de PSRAM. La meta declarada es demostrar que una calculadora de unos 15 euros en hardware puede ofrecer capacidades cercanas a modelos mucho más caros.
El mensaje tiene un fuerte componente educativo. Las calculadoras científicas y gráficas siguen siendo una herramienta habitual en institutos, universidades y oposiciones, pero el precio de algunos modelos avanzados puede ser una barrera. El planteamiento de NumOS no es solo reducir el coste, sino abrir el dispositivo para que cualquier persona pueda estudiar cómo funciona, modificarlo, repararlo o ampliarlo.
Una calculadora abierta sobre hardware barato
La base técnica del proyecto es el ESP32-S3, un microcontrolador de Espressif con doble núcleo Xtensa LX7 a 240 MHz. No es un procesador pensado para competir con un portátil ni con un móvil moderno, pero sí ofrece una combinación interesante para hardware educativo: bajo coste, conectividad, buen soporte de desarrollo y capacidad suficiente para interfaces gráficas ligeras, aplicaciones científicas y cálculos embebidos si el software está bien optimizado.
La documentación de hardware del proyecto describe una placa basada en ESP32-S3 N16R8 CAM, pantalla TFT IPS de 3,2 pulgadas con controlador ILI9341 y una matriz de teclado de 5 × 10. También se detallan conflictos de GPIO, ajustes críticos de memoria en PlatformIO y errores de arranque resueltos durante el desarrollo. Ese nivel de documentación es importante porque diferencia un prototipo aislado de un proyecto que intenta ser replicable.
NumOS se presenta como un sistema operativo específico para calculadora, no como una simple aplicación sobre una placa barata. La interfaz usa LVGL, una librería gráfica muy habitual en sistemas embebidos. El objetivo es conseguir una experiencia fluida a 60 FPS, con menús tipo launcher y aplicaciones integradas para cálculo, ecuaciones, sucesiones, gráficas, regresión, estadística, tablas, probabilidad, Python y ajustes.
Uno de los puntos más ambiciosos es el motor matemático. La página del proyecto habla de un motor CAS que cabe en 97 KB de SRAM mediante expresiones DAG optimizadas. La documentación del repositorio, más concreta, indica que el backend simbólico canónico se ha movido a Giac C++ mediante src/math/giac/GiacBridge.cpp, dejando los módulos CAS-S3 anteriores como hitos históricos o herramientas opcionales. Giac es un sistema de álgebra computacional usado también en otros proyectos matemáticos, por lo que su integración puede dar a NumOS una base más sólida que un motor simbólico propio muy limitado.
| Elemento | Detalle publicado por el proyecto |
|---|---|
| Sistema | NumOS |
| Hardware objetivo | NeoCalculator |
| Microcontrolador | ESP32-S3 N16R8 |
| Memoria | 16 MB flash y 8 MB PSRAM |
| Pantalla | ILI9341 IPS 320 × 240 |
| Interfaz | LVGL 9.x |
| Lenguaje principal | C++17 |
| Motor CAS | Integración con Giac C++ |
| Estado | Proyecto open source en desarrollo |
| Coste objetivo | Alrededor de 15 euros o dólares en hardware, según la documentación |
El proyecto también menciona una futura certificación OSHWA, aunque la propia web indica que está “waiting to be OSHWA certified”. Esto significa que, por ahora, no debe presentarse como hardware certificado, sino como un proyecto que aspira a cumplir los requisitos de hardware abierto.
El reto de competir con calculadoras comerciales
La comparación con los modelos comerciales es una parte central del mensaje de NeoCalculator. La web enfrenta su coste objetivo de 15 dólares con precios orientativos de 180 dólares para HP Prime, 150 dólares para TI-84 Plus CE y 125 dólares para NumWorks. La hoja de ruta del repositorio usa también comparativas en euros con Casio fx-991EX, NumWorks, TI-84 Plus CE y HP Prime G2.
Hay que tomar esas cifras con cautela. Los precios varían mucho por país, tienda, curso escolar y disponibilidad. Además, una cosa es el coste objetivo de hardware y otra el precio final de un producto fabricado, certificado, empaquetado, distribuido y con soporte. Una calculadora comercial no solo cobra componentes: incluye diseño industrial, garantía, logística, homologaciones, documentación, software mantenido y margen de canal.
Aun así, la crítica de fondo es comprensible. Muchas calculadoras gráficas siguen vendiéndose a precios elevados pese a usar hardware modesto en comparación con otros dispositivos electrónicos actuales. El mercado educativo tiene inercias fuertes: los centros recomiendan modelos concretos, los exámenes permiten o prohíben ciertos dispositivos y las familias tienden a comprar lo que ya conocen. Entrar ahí no depende solo de crear una calculadora barata; también exige confianza, durabilidad y aceptación por parte de profesores y sistemas educativos.
NumOS intenta aportar algo distinto: apertura. Si el software y el hardware son auditables, el proyecto puede adaptarse a necesidades educativas concretas, permitir aprendizaje de programación embebida, facilitar reparaciones y reducir dependencia de fabricantes cerrados. Para estudiantes, makers y docentes técnicos, eso puede ser tan interesante como el precio.
La hoja de ruta del proyecto es muy amplia. Incluye aplicaciones científicas completas, gráficos, estadística, regresión, conectividad WiFi, actualización OTA, sincronización de variables, scripting con Lua, funciones matemáticas avanzadas, sumatorios, productos e integración numérica. También aparece una fase llamada NeoLanguage, un lenguaje simbólico propio que busca combinar sintaxis limpia tipo Python con capacidades matemáticas inspiradas en sistemas como Wolfram Language.
Esa ambición es una ventaja y un riesgo. Como proyecto educativo y open source, tener una visión amplia puede atraer colaboradores. Como producto, demasiadas funciones pueden dispersar el esfuerzo. La calculadora tendrá que demostrar primero lo básico: estabilidad, rapidez, precisión matemática, autonomía, teclado cómodo, carcasa resistente, documentación clara y compatibilidad con las necesidades reales de estudiantes.
Un proyecto joven con valor educativo
Lo más interesante de NumOS quizá no sea si logrará desplazar a Texas Instruments, HP, Casio o NumWorks. Esa sería una meta enorme para cualquier equipo, más aún para un proyecto impulsado por un desarrollador adolescente. Su valor inmediato está en mostrar que el hardware educativo puede pensarse de otra manera.
Para aprender matemáticas, programación y electrónica, una calculadora abierta tiene un atractivo especial. Permite ver cómo se dibuja una fórmula en pantalla, cómo se interpreta una expresión, cómo se resuelve una ecuación, cómo se gestiona la memoria en un microcontrolador y cómo se organiza una interfaz gráfica en un sistema limitado. En un mundo donde muchos dispositivos son cajas cerradas, una calculadora que enseña sus tripas puede ser una herramienta pedagógica.
También tiene interés como ejemplo de cultura maker. El repositorio no oculta los problemas: documenta errores críticos del ESP32-S3, ajustes de PSRAM, cambios en el launcher y decisiones técnicas. Esa transparencia es útil para cualquiera que quiera replicar, aprender o contribuir. Los proyectos open source no avanzan solo por el código final, sino por el rastro de decisiones que dejan para otros.
Quedan muchas preguntas abiertas. No está claro cuándo habrá una versión de hardware completamente lista para fabricación, qué nivel de autonomía tendrá la batería, cómo se resolverá la carcasa, si se alcanzará de verdad el coste objetivo, qué licencia definitiva tendrá todo el conjunto, cómo se organizará la comunidad o si el proyecto podrá pasar de prototipo a dispositivo fiable. Tampoco es lo mismo un entorno de prueba en laboratorio que una calculadora que debe aguantar años en una mochila.
Pero el punto de partida es notable. Un joven de 15 años desde Almería está desarrollando un sistema operativo de calculadora con documentación pública, ambición técnica y una tesis social clara: el conocimiento matemático no debería depender de dispositivos caros y cerrados. Puede que NumOS tarde en madurar, cambie de dirección o se quede como proyecto educativo avanzado. Incluso en ese caso, ya deja una idea potente: la próxima generación de herramientas escolares no tiene por qué venir solo de grandes fabricantes.
Si NeoCalculator logra consolidar hardware, software y comunidad, podría convertirse en una alternativa real para makers, estudiantes avanzados y docentes que buscan algo más que una calculadora cerrada. El camino hasta competir en aulas y exámenes oficiales será largo, pero el hecho de que un proyecto así exista y esté documentado ya dice mucho sobre hacia dónde puede moverse la educación tecnológica cuando el código y el hardware se abren.
Preguntas frecuentes
¿Qué es NumOS?
NumOS es un sistema operativo open source para una calculadora científica y gráfica basada en el microcontrolador ESP32-S3. Forma parte del proyecto NeoCalculator.
¿Quién está detrás del proyecto?
El proyecto está siendo desarrollado por Juan Ramón, un joven de 15 años de Almería, según la información facilitada sobre la iniciativa.
¿Cuánto costaría la calculadora?
El objetivo declarado por el proyecto es acercarse a unos 15 euros o dólares en coste de hardware, aunque eso no equivale necesariamente al precio final de un producto comercial fabricado y distribuido.
¿Puede sustituir ya a una calculadora comercial?
Todavía debe tratarse como un proyecto en desarrollo. La documentación muestra avances importantes, pero competir con modelos comerciales exige estabilidad, fabricación, soporte, autonomía y aceptación educativa.





