Iberdrola ha anunciado una significativa expansión de sus inversiones en almacenamiento energético en Estados Unidos con la construcción de su primera instalación de baterías en este país, denominada Shutler. Este innovador proyecto estará localizado en el condado de Gilliam, en Oregón, y busca mejorar la estabilidad de la red eléctrica en el noroeste del país.
La planta contará con una potencia instalada de 41 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 82 megavatios hora (MWh), con el inicio de operaciones proyectado para el año 2027. Este desarrollo forma parte de la estrategia de expansión de Iberdrola y su filial Avangrid, que ya dispone de 3.000 MW de generación en la región. El objetivo es facilitar la integración de energías renovables y aumentar la resiliencia del sistema eléctrico ante una creciente demanda.
El diseño del proyecto Shutler permitirá almacenar energía durante períodos de bajo consumo o cuando hay alta producción renovable, liberándola cuando sea necesario para equilibrar la oferta y demanda en tiempo real. La necesidad de infraestructuras de este tipo es cada vez más crítica en el contexto actual de electrificación y la creciente necesidad de flexibilidad en el sistema eléctrico.
La ubicación estratégica de Shutler, cercana a otras instalaciones de Avangrid, no solo optimizará la coordinación de los recursos, sino que también reforzará el papel del almacenamiento como un complemento esencial para la generación eléctrica dependiente de fuentes renovables. Mediante el desplazamiento de energía a diferentes horas del día, las baterías ayudarán a gestionar picos de demanda y maximizarán el uso de la producción renovable disponible.
Instalaciones como la de Shutler son fundamentales para acumular y redistribuir energía según las necesidades del sistema, reduciendo tensiones en la red y favoreciendo una integración más eficiente de los recursos renovables en el mix eléctrico. En un futuro con una electrificación en aumento, el almacenamiento energético se posiciona como una solución clave para fortalecer la resiliencia del sistema y mejorar la fiabilidad del suministro. Con este proyecto, Iberdrola da un paso adelante hacia un modelo energético más flexible y capaz de adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado.



