Digitalizar gastos sigue siendo una de esas tareas pequeñas que consumen demasiadas horas. Tickets de restaurante, facturas en PDF, recibos escritos a mano, extractos bancarios, compras en otra divisa, gastos de varios proyectos y justificantes que aparecen justo cuando toca preparar impuestos. Para freelancers, autónomos, indie hackers y pequeñas empresas, el problema no suele ser llevar una contabilidad sofisticada, sino ordenar a tiempo la información mínima para declarar bien.
TaxHacker aparece precisamente en ese hueco. Es una aplicación de contabilidad self-hosted y open source que usa modelos de IA para leer recibos, facturas, PDFs y otros documentos, extraer los datos relevantes y guardarlos en una base estructurada similar a una hoja de cálculo. El proyecto está publicado por vas3k en GitHub bajo licencia MIT y se presenta como una herramienta todavía en desarrollo temprano, así que su propio autor recomienda usarla con prudencia.
La propuesta es atractiva porque combina tres ideas que encajan muy bien: OCR y análisis con IA, control local de los documentos financieros y personalización mediante prompts. En lugar de subir manualmente cada gasto a una plantilla, el usuario puede cargar una foto o PDF y dejar que el sistema identifique fecha, comercio, importes, impuestos, partidas, categorías y divisas.
IA para leer recibos, facturas y documentos desordenados
TaxHacker está diseñado para trabajar con documentos muy variados: tickets de tiendas, facturas de restaurantes, recibos escritos a mano, extractos bancarios, cartas y PDFs. Según la descripción del proyecto, puede manejar distintos idiomas y monedas, y permite procesar documentos en bloque o dejarlos primero en una zona “unsorted” hasta revisarlos.
El flujo es sencillo: el usuario sube el documento, la IA extrae los campos principales, clasifica la operación y la guarda en una base estructurada. A partir de ahí se pueden filtrar transacciones, revisar categorías, corregir datos y preparar exportaciones.
La parte más interesante es que no se limita a campos fijos. TaxHacker permite crear campos personalizados con prompts propios. Por ejemplo, un autónomo podría pedir que extraiga el número de factura, el NIF del proveedor, el proyecto asociado, el tipo de gasto, el país de emisión o cualquier dato específico que necesite su gestoría. En la práctica, convierte cada columna adicional en una pequeña instrucción para el modelo.
Esto puede ser muy útil en negocios donde los documentos no siguen siempre el mismo formato. Una factura de software, un ticket de viaje, un recibo de gasolina y una factura de proveedor no contienen la información de la misma manera. Un sistema rígido suele fallar ahí. Un sistema basado en prompts puede adaptarse mejor, aunque siempre requiere revisión humana.
Conversión automática de divisas, incluso cripto
Otro punto fuerte de TaxHacker es la conversión automática de moneda. El proyecto detecta divisas extranjeras y las convierte a la moneda base usando tipos de cambio históricos de la fecha de la transacción. También menciona soporte para más de 170 monedas y 14 criptomonedas populares, como BTC, ETH, LTC o DOT.
Para quienes trabajan con clientes internacionales, viajan con frecuencia o pagan herramientas en dólares, libras, francos o cripto, este detalle ahorra bastante trabajo. No es lo mismo introducir un gasto en USD de forma manual que registrar también el tipo de cambio correcto del día de la operación.
La conversión histórica es especialmente relevante para preparar impuestos o informes internos, porque el valor fiscal o contable de una operación no siempre debe calcularse con el tipo de cambio actual. Aun así, conviene tratarlo como ayuda operativa, no como sustituto de un criterio contable o fiscal profesional. Cada país puede tener reglas distintas sobre tipos de cambio admisibles, tratamiento de criptoactivos, deducibilidad y documentación justificativa.
Self-hosted, pero la privacidad depende del modelo elegido
TaxHacker se vende como una aplicación self-hosted. Puede desplegarse en infraestructura propia mediante Docker y Docker Compose, con PostgreSQL como base de datos y almacenamiento local de archivos. El objetivo es que los documentos financieros permanezcan bajo control del usuario y no queden atrapados en una plataforma cerrada.
El despliegue básico se plantea con un docker-compose.yml, un contenedor de aplicación, PostgreSQL, migraciones automáticas, volúmenes persistentes y variables de entorno como UPLOAD_PATH, DATABASE_URL, BETTER_AUTH_SECRET o SELF_HOSTED_MODE.
La privacidad, sin embargo, tiene un matiz importante. TaxHacker permite usar OpenAI, Google Gemini, Mistral o un LLM local compatible con API estilo OpenAI, como Ollama, LM Studio, vLLM o LocalAI. Si el usuario procesa documentos con un proveedor cloud, los datos pueden salir de su servidor hacia ese modelo externo. Si usa un modelo local, gana más control, pero la calidad del OCR y la extracción dependerá mucho del modelo elegido.
Esta diferencia es clave. “Self-hosted” no significa automáticamente “todo local” si se conecta a APIs externas. Significa que la aplicación y los datos pueden estar bajo control del usuario, pero el tratamiento por IA dependerá de la configuración. Para documentos sensibles, facturas de clientes o información fiscal, conviene revisar muy bien qué modelo se usa y dónde se procesa cada archivo.
Categorías, proyectos y exportación para impuestos
TaxHacker también incluye organización por categorías, proyectos y campos personalizados. Esto permite separar gastos por cliente, línea de negocio, país, tipo de actividad o cualquier estructura interna que tenga sentido. Además, incorpora búsqueda de texto completo sobre el contenido reconocido, filtros avanzados por fecha, importe, categoría, proyecto o campos propios, y operaciones masivas.
La exportación se orienta a informes fiscales o para asesoría. El proyecto permite exportar transacciones filtradas a CSV y descargar archivos asociados. Esto no convierte a TaxHacker en una herramienta oficial de presentación de impuestos, pero sí puede reducir mucho el trabajo previo: recopilar, clasificar, revisar y entregar la información en un formato manejable.
Para un autónomo o pequeña empresa, el valor está en llegar al cierre trimestral o anual con menos caos. En vez de buscar tickets en carpetas, correos y fotos del móvil, todo queda en una base consultable, con documentos adjuntos y datos extraídos.
Una herramienta prometedora, pero aún joven
TaxHacker tiene una propuesta muy potente, pero no conviene venderla como una solución madura de contabilidad empresarial. El propio repositorio indica que está en desarrollo temprano y que debe usarse bajo responsabilidad del usuario. En fiscalidad, eso es especialmente importante: una extracción errónea, una categoría mal asignada o una conversión incorrecta pueden generar problemas si nadie revisa el resultado.
Su mayor valor está en automatizar la parte más mecánica del trabajo: leer documentos, extraer datos, sugerir categorías, convertir monedas y dejar todo preparado para revisión. La decisión final sobre qué se declara, qué se deduce y cómo se justifica sigue siendo humana.
Para perfiles técnicos, el proyecto resulta muy interesante porque es auditable, modificable y desplegable en infraestructura propia. Para freelancers y pequeños negocios, puede ser una forma de reducir horas perdidas antes de enviar documentación a la gestoría. Para asesores fiscales, podría servir como base para flujos más personalizados, siempre que se controle bien la calidad de los datos.
TaxHacker no promete hacer desaparecer la contabilidad. Promete algo más realista: convertir una montaña de documentos desordenados en una tabla útil. Y para muchos autónomos, eso ya es una mejora enorme.
Preguntas frecuentes
¿Qué es TaxHacker?
TaxHacker es una aplicación open source y self-hosted que usa IA para analizar recibos, facturas, PDFs y documentos financieros, extrayendo datos estructurados para contabilidad y preparación fiscal.
¿Puede leer recibos escritos a mano?
El proyecto afirma que puede trabajar con recibos escritos a mano, documentos en distintos idiomas y múltiples divisas, aunque la calidad dependerá del modelo de IA y del documento original.
¿Funciona solo con modelos cloud?
No. Puede usar OpenAI, Google Gemini o Mistral, pero también modelos locales compatibles con API tipo OpenAI mediante herramientas como Ollama, LM Studio, vLLM o LocalAI.
¿Convierte divisas automáticamente?
Sí. Detecta monedas y convierte importes a la divisa base usando tipos históricos de la fecha de la transacción, con soporte para monedas tradicionales y varias criptomonedas.
¿Sustituye a un asesor fiscal?
No. Ayuda a ordenar y extraer información, pero los datos deben revisarse y las decisiones fiscales deben adaptarse a la normativa aplicable y al criterio profesional correspondiente.







