El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha dado un paso significativo en la transformación del sector energético español al adjudicar 612 millones de euros a 173 proyectos enfocados en la repotenciación de energía eólica y la modernización de instalaciones hidroeléctricas a través del programa Repoten 2. Este esfuerzo se enmarca dentro de los fondos NextGenEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y conlleva la renovación de infraestructuras con capacidades de hasta 50 MW.
El programa ha aprobado 81 proyectos de repotenciación eólica y 92 de modernización hidroeléctrica, que en su conjunto suman una potencia de 2433 MW en energía eólica y 1091 MW en instalaciones hidroeléctricas, totalizando más de 3,5 GW de generación. Esta inversión está prevista para estimular más de 3750 millones de euros en el sector.
Uno de los aspectos más destacados de este programa es que más de la mitad de los proyectos incluirán soluciones de almacenamiento hibridado, lo que supondrá un incremento de 2 GWh de capacidad nueva en el sistema eléctrico nacional. Esta estrategia no solo mejora la eficiencia, sino que también optimiza la producción al permitir el almacenamiento de energía para su uso en momentos de mayor demanda y precios elevados.
Galicia lidera la presentación de proyectos con un total de 40, seguida por regiones como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía y Aragón. La fecha de finalización prevista para estas iniciativas es el 30 de junio de 2030, aunque se contempla la posibilidad de una extensión de este plazo.
La repotenciación abordada no se reduce a la simple sustitución de aerogeneradores antiguos; se trata de un rediseño integral que cambiará el panorama energético. Se estima que cerca de 3.000 antiguos aerogeneradores, con una potencia media de 790 kW, serán reemplazados por menos de 500 nuevas turbinas, cada una con una potencia promedio de 5 MW. Esto representa un aumento significativo en la capacidad y eficiencia.
Además de este incremento en la potencia instalada, se deben considerar la capacidad de acceso a la red, las opciones de almacenamiento y las modificaciones en los permisos de conexión. El objetivo no es maximizar el número de megavatios instalados, sino optimizar la producción y los ingresos potenciales durante la vida útil de los nuevos activos.
El almacenamiento hibridado, que representa el 53% de los proyectos adjudicados, se presenta como un factor clave al permitir desplazar la producción a momentos más rentables. El acceso a la red y el precio capturado son otros elementos críticos, con la capacidad de acceso a la red siendo un recurso limitado y esencial para la eficiencia de estos proyectos.
La financiación necesaria para alcanzar estos objetivos supone atraer capital privado que complemente los 612 millones de euros ya adjudicados, y así viabilizar el modelo financiero que integre ingresos tanto de la generación renovable como del almacenamiento y servicios complementarios.
La repotenciación va más allá de un cambio tecnológico, es un replanteamiento completo de las instalaciones existentes, adaptándolas al entorno eléctrico dinámico del futuro, donde se redefinirán los modos de producción, uso de la red y monetización de recursos. Este enfoque integral promete transformar la matriz energética de España, consolidando un sistema más eficiente, sostenible y rentable.





