En el ámbito de las telecomunicaciones y la gestión de redes, el concepto de peering se ha consolidado como una estrategia fundamental para la optimización del intercambio de tráfico entre distintas redes. A pesar de su relevancia, existe una amplia gama de profesionales y usuarios que aún no comprenden completamente las implicaciones y diferencias entre el peering público y el peering privado. Con el objetivo de esclarecer estas diferencias y proporcionar una base sólida de conocimiento, se ha iniciado una iniciativa para desglosar estos conceptos y explorar sus aplicaciones prácticas.
El peering, en su esencia, se define como el proceso mediante el cual dos redes independientes establecen una conexión directa para facilitar el intercambio de tráfico. Esta interconexión permite que ambas redes mejoren la eficiencia en la entrega de datos a sus respectivos usuarios finales. Dado el beneficio mutuo que este acuerdo representa, es común que las redes participantes no incurran en costos adicionales por este intercambio.
Sin embargo, es crucial entender que el establecimiento de conexiones de peering no garantiza acceso a la totalidad de Internet, sino únicamente a las redes con las que se establece el peering. Por ello, para asegurar una cobertura más amplia, las redes de calidad suelen complementar estas conexiones con servicios de proveedores de tránsito, los cuales sí implican costos adicionales.
En cuanto a las modalidades de peering, se distinguen dos categorías principales: público y privado. El peering público se lleva a cabo a través de Puntos de Intercambio de Internet (IX o IXP), donde múltiples redes pueden conectarse entre sí mediante una infraestructura compartida. Este modelo ofrece una optimización en el uso de puertos y facilita la administración de las conexiones. No obstante, implica el pago de tarifas asociadas al uso de la infraestructura del IX.
Por otro lado, el peering privado implica la creación de una conexión física directa entre dos redes, generalmente a través de cables de fibra óptica. Este tipo de peering resulta especialmente ventajoso para el intercambio de grandes volúmenes de tráfico con una red específica, ya que el costo por megabit tende a disminuir conforme aumenta el volumen de tráfico intercambiado.
Cada modalidad de peering presenta ventajas y desventajas específicas, dependiendo de las necesidades y el volumen de tráfico de las redes implicadas. El peering público se destaca por su eficiencia en el uso de puertos y la facilidad para añadir nuevos peers, mientras que el peering privado ofrece una mayor fiabilidad y seguridad en el intercambio de tráfico.
Este análisis detallado de los conceptos básicos del peering subraya la importancia de comprender las diferencias entre el peering público y privado para la gestión eficaz de redes. A medida que el ecosistema digital continúa expandiéndose, la adopción de estrategias de peering adecuadas se presenta como una solución coste-efectiva para garantizar la rápida y fiable distribución de datos en la red.
Peering Público vs. Peering Privado
Existen dos tipos de peering: público y privado:
- Peering Público se realiza a través de una red compartida llamada Punto de Intercambio de Internet (IX o IXP). A través de un Internet Exchange puedes conectarte con muchos otros peers usando una o más conexiones físicas, optimizando así el costo por peer al enviar tráfico a diferentes redes. Los Internet Exchanges a menudo cobran una tarifa de puerto y/o de miembro para mantener su infraestructura intacta.
- Peering Privado se realiza creando una conexión física directa (generalmente compuesta por una o más fibras de 10GE) entre dos redes. La conexión se hace solo de una red a otra, por lo que pagas una tarifa fija al propietario de la infraestructura utilizada (como un centro de datos). Esto hace que el peering privado sea una opción sensata cuando necesitas enviar grandes volúmenes de tráfico a una red específica, ya que el costo por megabit disminuye cuando se intercambia más tráfico.
Debido a la manera en que estos tipos de peering están diseñados, cada uno ofrece varias ventajas y desventajas:
Peering Público:
- Ventajas: Uso eficiente de puertos, cientos de peers disponibles en los IX más grandes, fácil administración, nuevos peers agregados instantáneamente a diario.
- Desventajas: Tarifas de puerto y/o miembro por el IX, solo rentable para grandes volúmenes de tráfico.
Peering Privado:
- Ventajas: Capacidad garantizada, fácil de monitorizar, más fiable que el peering público, más seguro que el peering público.
- Desventajas: Solo rentable para grandes volúmenes de tráfico, lleva más tiempo configurar nuevas conexiones de peering.