Shannon, el pentester autónomo que quiere meter el “red team” en el ciclo diario de desarrollo
La velocidad a la que se despliega software en 2026 ha dejado una paradoja incómoda en muchas organizaciones: cada vez es más fácil publicar cambios, pero sigue siendo difícil comprobar —con evidencia real— si esos cambios introducen vulnerabilidades explotables. En ese hueco se cuelan fallos que no aparecen en un escaneo superficial, que no se priorizan a tiempo y que,