Instalar Windows 11 dentro de Proxmox VE ya no es una rareza reservada a laboratorios. Muchas pymes lo utilizan para aplicaciones heredadas, escritorios virtuales, herramientas corporativas o entornos de pruebas. Sin embargo, el proceso sigue teniendo un “punto de fricción” muy concreto: Windows 11 exige requisitos de seguridad que, en un entorno virtual, dependen de cómo se construya la máquina desde el primer clic.
La clave está en entender que, en Proxmox, Windows 11 no se instala “como siempre”. Requiere arranque UEFI, un TPM virtual (vTPM) y, además, casi siempre obliga a cargar drivers VirtIO para que el instalador detecte el almacenamiento paravirtualizado. Cuando falta cualquiera de estas piezas, lo habitual es encontrarse con bloqueos por requisitos o con el mensaje más frustrante de todos: “no hay discos donde instalar”.
Este procedimiento resume cómo dejar la VM lista y completar la instalación sin perderse en menús.
Preparación de la máquina virtual: lo que Windows 11 “da por hecho”
El primer paso en Proxmox es crear una VM nueva (por ejemplo, “Win11”) seleccionando la ISO de Windows 11. En este punto conviene añadir un segundo CD-ROM con la ISO de VirtIO, porque más adelante el instalador la necesitará para ver el disco si se usa controlador SCSI paravirtualizado.
La configuración crítica se concentra en dos opciones que marcan la diferencia:
- Arranque UEFI (EFI Disk / OVMF): Windows 11 exige firmware UEFI y compatibilidad con Secure Boot como parte de sus requisitos generales.
- Dispositivo TPM (vTPM): Windows 11 requiere TPM 2.0 para completar la instalación en escenarios estándar, y en virtualización esto se resuelve añadiendo un TPM emulado/virtual.
En Proxmox, eso se traduce en asignar:
- un EFI Disk (para el arranque UEFI) y
- un TPM State (el “disco” donde persistirá el estado del vTPM).
A partir de ahí, se configuran los parámetros habituales: CPU, memoria, disco, y el adaptador de red. La recomendación práctica de la guía es revisar al final que la VM quede con dos CD-ROM (Windows + VirtIO) y que aparezcan claramente los discos EFI y TPM en el hardware de la máquina.
Instalación: cuando el instalador “no ve” el disco
Tras arrancar la VM, Windows pide idioma y teclado y avanza hasta la pantalla de selección de destino. Es aquí donde suele aparecer el susto: no aparece ningún disco.
El motivo es técnico y frecuente: Windows no incluye de serie los drivers para ciertos controladores paravirtualizados (como VirtIO SCSI). La solución es cargar el controlador desde el CD VirtIO:
- Pulsar Load driver (cargar controlador).
- Seleccionar la unidad del CD VirtIO (suele montarse como una letra de unidad distinta).
- Entrar en la carpeta del driver de almacenamiento (en muchas ISOs aparece como
vioscsio equivalente). - Elegir la subcarpeta correspondiente a Windows 11.
- Instalar el driver (habitualmente identificado como Red Hat VirtIO SCSI en el instalador).
Tras este paso, el disco aparece y la instalación puede continuar con normalidad.
La parte “delicada”: usuario local sin cuenta Microsoft
En instalaciones recientes, Windows 11 tiende a empujar al usuario hacia una cuenta Microsoft durante el OOBE (el asistente de primera configuración). La guía de Wikicrática propone un enfoque sencillo: desconectar la red desde la propia configuración de la VM para evitar que el asistente fuerce el inicio de sesión online.
Cuando llega la pantalla donde Windows insiste en conectividad, se abre otro “truco” ampliamente utilizado en entornos técnicos: invocar un símbolo de sistema con Shift + F10 (en MAC usa fn + Shift + F10) y ejecutar un comando que reinicia el asistente habilitando el flujo de cuenta local. En guías de soporte y documentación comunitaria se menciona de forma recurrente OOBE\BYPASSNRO y, en escenarios donde ese método cambia, alternativas como start ms-cxh:localonly. Tras el reinicio, el instalador suele permitir crear un usuario local y continuar.
Post-instalación: drivers VirtIO y ajustes recomendables
Una vez dentro del escritorio, el trabajo no termina. Para que Windows funcione bien como invitado (guest) es importante instalar el paquete de controladores y utilidades VirtIO:
- Drivers de red (si la tarjeta es VirtIO y aún no hay conectividad).
- Drivers de almacenamiento y dispositivos.
- Posibles herramientas invitado (guest tools) según la ISO y el paquete disponible.
Este punto tiene una ventaja operativa clara: una VM con VirtIO bien instalado suele ofrecer mejor rendimiento y menor sobrecarga que alternativas emuladas.
Además, la guía recuerda un detalle que se suele pasar por alto: revisar las tareas de “optimización” del disco. En entornos SSD/NVMe, conviene evitar rutinas de desfragmentación clásica y asegurarse de que Windows aplica políticas adecuadas (optimización/trim) según el tipo de disco virtual y la capa de almacenamiento subyacente.
Por qué este método se ha convertido en el estándar en Proxmox
Lo relevante no es solo “instalar Windows 11”, sino instalarlo de una manera que sea sostenible: que reinicie bien, que reconozca el TPM, que el almacenamiento rinda, y que el sistema quede listo para operar como servidor o estación virtualizada.
En ese sentido, el patrón UEFI + vTPM + VirtIO ya se comporta como una plantilla de facto en muchos entornos Proxmox: reduce sorpresas, mejora rendimiento y alinea la VM con los requisitos de seguridad que Microsoft lleva años reforzando.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay que activar en Proxmox para que Windows 11 no bloquee la instalación por requisitos?
Normalmente es imprescindible crear la VM con UEFI (EFI Disk) y añadir un TPM 2.0 virtual (TPM State). Sin ese TPM, Windows 11 suele impedir la instalación en escenarios estándar.
¿Por qué el instalador de Windows 11 no detecta el disco en Proxmox?
Porque Windows no incluye por defecto algunos drivers para controladores paravirtualizados (por ejemplo, VirtIO SCSI). La solución es montar la ISO de VirtIO y usar Load driver durante la instalación.
¿Qué VirtIO hay que instalar después de terminar Windows 11?
Lo habitual es instalar los drivers de almacenamiento, red y dispositivos VirtIO desde la ISO. En entornos de producción, también se revisan guest tools y dispositivos que queden sin driver en el Administrador de dispositivos.
¿Cómo instalar Windows 11 en Proxmox con usuario local sin cuenta Microsoft?
Un enfoque práctico es desconectar la red durante el asistente inicial. En muchos casos, se puede abrir consola con Shift + F10 (o fn + Shift + F10 en MAC) y usar comandos de OOBE documentados para habilitar el flujo de cuenta local, aunque Microsoft puede ajustar estos métodos con el tiempo.