Las empresas españolas se enfrentan a un cambio significativo en la gestión de sus servicios de mensajería debido a la nueva normativa aprobada en 2025. Esta medida, que establece un Registro Nacional de Remitentes de SMS, busca combatir el creciente fraude por suplantación de identidad, cada vez más común en mensajes que aparentan proceder de bancos, empresas de logística o marcas reconocidas.
A partir del 7 de junio de 2026, todas las empresas que utilicen remitentes alfanuméricos para enviar SMS y RCS en España deberán cumplir con requisitos específicos para evitar el bloqueo de sus mensajes. La normativa exige que las empresas registren oficialmente el nombre de su remitente y demuestren la titularidad de la marca o denominación utilizada. Sin este proceso, los mensajes no podrán ser entregados a los destinatarios.
Tiago Martins, Director General de LINK Mobility Iberia, ha destacado que este cambio no solo es de carácter normativo, sino que también requiere una revisión operativa y estratégica de los procesos internos. Muchas empresas utilizan SMS para notificaciones transaccionales, alertas y marketing, por lo que registrar adecuadamente los remitentes es esencial para mantener una comunicación fluida con sus clientes.
Entre las recomendaciones para las empresas afectadas se incluyen la identificación de todos los remitentes utilizados, la verificación de la titularidad legal de las marcas, la coordinación con proveedores para el procedimiento de inscripción y la planificación de adaptaciones operativas antes de la entrada en vigor de la regulación.
La circular permite un mes para que los proveedores tecnológicos realicen la carga masiva de los remitentes. Una vez completada esta etapa, las empresas tendrán 10 días hábiles para validar su titularidad ante la CNMC. En este contexto, la anticipación y el apoyo especializado se vuelven cruciales para asegurar el cumplimiento normativo y la continuidad operativa, en un entorno donde el SMS sigue siendo un canal clave para la comunicación empresarial.





