El padre del lenguaje C++ visita España y lanza un mensaje claro a los futuros programadores: hay que ir más allá de los tutoriales online para dominar la programación.
El reconocido científico danés Bjarne Stroustrup, creador del lenguaje de programación C++, visitó la Universidad de La Laguna (ULL) para impartir una conferencia que no dejó indiferente a la comunidad tecnológica. Bajo el título “C++ como lenguaje del siglo XXI”, su intervención repasó la evolución y vigencia del lenguaje, al tiempo que ofreció una visión crítica sobre cómo se aprende a programar en la actualidad.
C++ sigue más vigente que nunca
Stroustrup defendió la fortaleza actual de su lenguaje, destacando que “aunque no siempre lo veamos, C++ está detrás de muchas de las infraestructuras críticas que usamos a diario”. Desde buscadores como Google hasta dispositivos móviles, pasando por la industria aeroespacial y los automóviles inteligentes, C++ continúa siendo clave por su capacidad para controlar el hardware sin renunciar a las abstracciones modernas. “Es invisible, pero esencial”, señaló.
El lenguaje, nacido a finales de los años 70 como una extensión de C con orientación a objetos, ha sabido evolucionar hasta ofrecer soporte para programación genérica, concurrencia, metaprogramación y más. “C++ no es un lenguaje del pasado. Es una herramienta actual, necesaria para el desarrollo de soluciones exigentes”, afirmó Stroustrup.
También hizo alusión al auge de nuevos lenguajes como Rust, Go o Python, a los que valoró positivamente, pero recordó que muchas de las herramientas que los soportan están desarrolladas en C++. Ejemplos de ello son TensorFlow, PyTorch o Unreal Engine. “Si quieres crear software de alto rendimiento, C++ sigue siendo una de las mejores opciones”, insistió.
Contra la desinformación: aprender con criterio
Uno de los mensajes más contundentes del acto fue su crítica al aprendizaje superficial. “No puedes aprender a programar por internet. Hay demasiados tutoriales sin rigor, demasiada información sin contexto”, sentenció Stroustrup ante un auditorio repleto de estudiantes y profesionales.
Para él, la programación requiere una formación estructurada, y recomendó como punto de partida sus obras «A Tour of C++» y «Programming: Principles and Practice Using C++», diseñadas no solo para enseñar el lenguaje, sino también la forma correcta de pensar como desarrollador.
“El problema no es la cantidad de información, sino la calidad. Aprender programación es como aprender matemáticas o música: necesitas fundamentos sólidos y práctica constante”, apuntó.
C++: la base silenciosa de la tecnología moderna
Stroustrup recordó cómo, durante su etapa en los Laboratorios Bell, ideó C++ como una solución para unir la eficiencia del lenguaje C con las ventajas estructurales de la programación orientada a objetos. A lo largo de los años, C++ ha demostrado su capacidad para adaptarse sin perder sus principios de eficiencia, rendimiento y control.
Actualmente, es uno de los pocos lenguajes que permiten una gestión precisa de recursos, algo esencial en sectores como los videojuegos, los sistemas empotrados, la inteligencia artificial o la ingeniería financiera. “El software que no puede fallar suele escribirse en C++”, subrayó.
Un mensaje para los futuros desarrolladores
La conferencia se cerró con una reflexión sobre el futuro de la profesión. Stroustrup instó a los jóvenes a formarse más allá de copiar código: “Hay que comprender lo que se hace, practicar con propósito y tener espíritu crítico”.
También les animó a mantenerse actualizados y no dejarse llevar únicamente por modas tecnológicas. “La programación no es solo escribir código, es resolver problemas de forma eficiente y sostenible”, concluyó.
Con su paso por la ULL, Bjarne Stroustrup no solo reforzó la posición de C++ como un lenguaje clave en el panorama tecnológico actual, sino que dejó una lección más amplia: el verdadero conocimiento requiere esfuerzo, fuentes fiables y una actitud de aprendizaje continuo.