En enero de 1983, Apple presentó al mundo el Apple Lisa, un ordenador personal que, aunque no logró conquistar el mercado, sentó las bases de muchas tecnologías que hoy consideramos esenciales en la informática moderna. Su mayor legado: la introducción de la primera interfaz gráfica de usuario (GUI) comercial, que permitió a los usuarios interactuar con la computadora de una forma completamente nueva y revolucionaria para su época.
El primer paso hacia la informática moderna
El Apple Lisa representó un salto radical en la forma de usar los ordenadores, hasta entonces dominados por líneas de comandos. Fue el primero en incluir:
- Una interfaz gráfica de usuario (GUI): Basada en ventanas, íconos y menús desplegables, esta innovación hizo que las computadoras fueran mucho más accesibles para el público no técnico.
- Ratón: Este periférico, prácticamente desconocido en 1983, ofrecía una interacción mucho más intuitiva, marcando un antes y un después en el diseño de hardware.
- Sistema operativo multitarea: El Lisa OS permitía ejecutar varias aplicaciones simultáneamente, un concepto que en ese momento era revolucionario para un ordenador personal.
- Almacenamiento innovador: Contaba con dos unidades de disquetes Twiggy de 5,25 pulgadas, diseñadas para ofrecer mayor capacidad que los estándares de la época.
Un diseño ambicioso que adelantó a su tiempo
El Lisa fue concebido para profesionales y empresas, integrando herramientas avanzadas de productividad como un procesador de textos, un software de hojas de cálculo y un programa de gráficos. Su hardware, que incluía 1 MB de RAM (una cifra considerable para 1983) y un procesador Motorola 68000 a 5 MHz, estaba diseñado para manejar estas demandas.
Sin embargo, estas ambiciones vinieron acompañadas de un coste prohibitivo: 9.995 dólares al momento del lanzamiento, lo que equivaldría a más de 27.000 dólares actuales ajustados por inflación. Este precio lo colocó fuera del alcance de la mayoría de los consumidores y muchas empresas pequeñas.

Un legado que perdura
Aunque el Lisa no fue un éxito comercial —Apple vendió aproximadamente 10.000 unidades antes de retirarlo en 1986—, su impacto tecnológico fue profundo y duradero:
- Inspiración para el Macintosh: Muchas de las características del Lisa fueron refinadas e incorporadas en el Macintosh, lanzado un año después. A un precio mucho más accesible, el Macintosh logró popularizar las interfaces gráficas.
- El estándar de las interfaces gráficas: El Lisa mostró al mundo el potencial de la GUI, una innovación que influiría en sistemas operativos como Windows y macOS.
- Pionero en la usabilidad: Demostró que las computadoras podían ser herramientas accesibles y potentes, no solo dispositivos técnicos reservados para especialistas.
Apple Lisa frente al Macintosh 128K
Característica | Apple Lisa (1983) | Macintosh 128K (1984) |
---|---|---|
Precio | 9.995 dólares | 2.495 dólares |
Procesador | Motorola 68000 (5 MHz) | Motorola 68000 (8 MHz) |
RAM | 1 MB | 128 KB |
Almacenamiento | Disquetes Twiggy (400 KB) | Disquete de 3,5 pulgadas (400 KB) |
Pantalla | 12 pulgadas (720×364 px) | 9 pulgadas (512×342 px) |
Sistema operativo | Lisa OS | System 1 |
El precio de la innovación
El alto coste del Lisa, combinado con la inexperiencia de Apple en la comercialización de un producto tan complejo, fueron los principales factores detrás de su fracaso. Además, problemas técnicos como la poca fiabilidad de los disquetes Twiggy y la competencia interna del Macintosh contribuyeron a su corta vida en el mercado.
Sin embargo, el Lisa cumplió un rol crucial como laboratorio de ideas para Apple, demostrando que la innovación muchas veces requiere fracasos iniciales antes de alcanzar el éxito.
Conclusión
A más de 40 años de su lanzamiento, el Apple Lisa sigue siendo un símbolo de ambición y visión tecnológica. Aunque su impacto comercial fue limitado, su influencia en la evolución de la informática es incuestionable. Introdujo conceptos que ahora damos por sentados, desde las interfaces gráficas hasta el uso del ratón, marcando un hito en la historia de los ordenadores personales y dejando un legado que aún perdura en cada dispositivo moderno que utilizamos.