Los administradores de sistemas Linux enfrentan desafíos únicos en su trabajo diario. Para mantener los sistemas en funcionamiento y a los usuarios satisfechos, es crucial seguir un conjunto de reglas fundamentales. A continuación, presentamos 15 reglas clave que todo administrador de sistemas Linux debería considerar.
Planificación y precaución
1. Siempre tener un plan de retroceso
Es fundamental ser consciente del impacto de los cambios en un sistema Linux y saber cómo revertirlos si algo sale mal. Esto puede implicar restaurar cuentas de usuario desde copias de seguridad, volver a versiones anteriores de aplicaciones o, en casos extremos, cambiar a un servidor de respaldo.
2. Evitar cambios importantes los viernes
Realizar modificaciones significativas justo antes de un período de ausencia puede ser arriesgado. Es aconsejable asegurarse de que el sistema o la aplicación funcionen de manera estable antes de pasar a otra tarea o finalizar la jornada laboral.
3. Identificar las causas raíz
Siempre que sea posible, es crucial identificar las causas fundamentales de los problemas encontrados. Comprender el origen de un problema puede ayudar a evitar situaciones similares en el futuro.
Preparación y automatización
4. Practicar los planes de recuperación de desastres
Desarrollar y practicar planes de recuperación de desastres es esencial. Asegúrese de poder cambiar sin problemas a un sistema alternativo o servidor de respaldo según sea necesario mientras se soluciona el problema.
5. Automatizar tareas repetitivas
Si una tarea debe realizarse más de tres veces, especialmente si es compleja, es recomendable automatizarla. La creación de scripts para tareas rutinarias evitará errores potenciales y ahorrará tiempo valioso.
6. Probar exhaustivamente los scripts
Nunca confíe en un script que no haya sido probado a fondo. Asegúrese de que funcionen exactamente como se pretende, especialmente los scripts complejos.
Documentación y aprendizaje
7. Documentar el trabajo realizado
Es crucial documentar scripts y rutinas lo suficientemente bien para que otros puedan entender qué hacer en su ausencia. Los scripts deben tener comentarios suficientes para facilitar su lectura y, si es necesario, su modificación.
8. Aprender de los errores
Todos cometen errores ocasionalmente. Prestar atención al tipo de errores que tiende a cometer puede ayudar a evitarlos en el futuro.
Seguridad y mantenimiento
9. Mantener un nivel saludable de precaución
Sin caer en la paranoia, es importante no ser demasiado confiado. Busque problemas potenciales en su trabajo y pregúntese qué podría salir mal y cómo prepararse para ello.
10. Ser proactivo
Siempre reserve tiempo para considerar qué podría mejorarse, hacerse más confiable, funcionar más rápido o ser más fácil de usar o mantener.
11. Priorizar la seguridad
Asegúrese de que los sistemas que administra sean seguros. Requiera contraseñas complejas con fechas de vencimiento periódicas, limite el acceso a la cuenta root y los privilegios de sudo, y preste atención a los privilegios de acceso para todos los usuarios.
12. Monitorear los archivos de registro
Revise los archivos de registro en busca de indicios de problemas y asegúrese de que tengan espacio en disco adecuado.
13. Realizar copias de seguridad exhaustivas
Utilice procedimientos de respaldo confiables para garantizar que los archivos importantes puedan recuperarse según sea necesario.
Relaciones y comunicación
14. Valorar el tiempo de todos
Sea considerado con sus usuarios, compañeros administradores de sistemas y cualquier persona que le proporcione asistencia importante. Aprecie su trabajo.
15. Mantener informados a los usuarios
Informe a los usuarios de los sistemas que administra sobre las actualizaciones programadas, los cambios que deben esperar ver y cómo informar sobre cualquier problema que puedan encontrar.
Seguir estas reglas no solo mejorará la eficiencia y seguridad de los sistemas, sino que también fortalecerá las relaciones con usuarios y colegas, elementos clave para el éxito a largo plazo de cualquier administrador de sistemas Linux.